Categoría: Entrenamiento | Etiquetas: nutrición, salud, rendimiento
El rendimiento en una pista de tenis no solo depende de tu técnica o de tus raquetas; depende en gran medida de lo que has ingerido antes y durante el partido. El tenis es un deporte físicamente exigente que puede durar desde una hora hasta tres, bajo condiciones de calor intenso, por lo que la nutrición es tu mejor aliada.
La hidratación es el factor más crítico. No esperes a tener sed para beber agua. Cuando sientes sed, ya estás aproximadamente un 2% deshidratado, lo que reduce tu capacidad de concentración y tu velocidad de reacción. Durante el partido, es vital combinar agua con bebidas isotónicas que repongan los electrolitos (sodio, potasio y magnesio) que pierdes a través del sudor. Beber pequeños sorbos en cada cambio de lado es la estrategia más inteligente para mantener los niveles estables.
En cuanto a la alimentación, la comida previa al partido (unas 2 o 3 horas antes) debe ser rica en carbohidratos de absorción lenta, como pasta integral, arroz o legumbres. Esto te proporcionará un suministro constante de energía. Durante el encuentro, si sientes fatiga, los plátanos o los dátiles son excelentes snacks, ya que aportan potasio para evitar calambres y azúcares naturales que llegan rápido al torrente sanguíneo.
Al terminar el entrenamiento, no descuides la recuperación. Es el momento de ingerir proteínas para reparar las fibras musculares y más carbohidratos para reponer los depósitos de glucógeno. Una buena nutrición no solo te hace jugar mejor, sino que reduce significativamente el riesgo de lesiones y acelera la recuperación para el entrenamiento del día siguiente.




