Categoría: Técnica | Etiquetas: saque, técnica, mejora
El servicio o saque es el único golpe del tenis que depende exclusivamente de ti. No hay un rival que te condicione la velocidad o el ángulo de la bola antes de empezar el punto. Por ello, dominarlo es la forma más rápida de subir de nivel y empezar a ganar partidos.
El primer pilar de un buen saque es el lanzamiento de la bola (el «toss»). Muchos jugadores aficionados fallan porque lanzan la pelota de forma irregular. Debes lanzarla con el brazo izquierdo (si eres diestro) totalmente extendido, soltándola a la altura de los ojos y buscando que caiga ligeramente dentro de la pista. Un lanzamiento consistente te permite repetir el mismo movimiento de brazo una y otra vez.
El segundo punto clave es el uso de las piernas. El saque no nace del brazo, sino del suelo. Al flexionar las rodillas y luego impulsarte hacia arriba, transfieres toda la energía de tu cuerpo hacia la pelota. Esta «cadena cinética» es lo que permite que jugadores de complexión delgada logren saques potentes sin lesionarse el hombro. El brazo debe actuar como un látigo, relajado hasta el momento del impacto.
Finalmente, no olvides el efecto y la dirección. No siempre es mejor sacar a máxima potencia. Un saque con efecto «kick» o «slice» que se aleje del rival puede ser mucho más efectivo que un golpe plano que va directo a su raqueta. Practicar la puntería, buscando los ángulos de la «T» o el «de afuera», obligará a tu oponente a desplazarse, dándote la ventaja inmediata en el punto. En Tennis Academy Pro dedicamos sesiones específicas al servicio para perfeccionar estos detalles técnicos.




